“EL CONSUELO DE LA SIERRA”
(SELECCIÓN DE POEMAS DE VICENTE MEDINA)
Blancos de nieve están, como palomas,
los altos de la sierra;
de plata enguarnecías
páece que están las ceñas,
ande los chorros de agua
hechos encajes al helarse quëan;
de vidrio son las fuentes,
de vidrio son las ciecas…
¡Paraliza el helor los correntales!
¡Las aguas páece que se paran muertas!…
¡Da temor tanto frío!
¡Probe de aquel que sin calor se vea
y halle nieve en el cielo
y halle guielo en la tierra!
¡Los pastores y pastoras
todos van juntos por leña
para calentar al niño
que nació en la nochebuena!
Cuando hay leña y la despensa
está bien llena de avío,
no importa y hasta da gusto
el frío…
Pero hay gentes que estos días
no tienen leña
ni un pedacito de pan
en la despensa…
En la iglesia están cantando
villancicos
y a los ricos les da ejemplo
Dios en cueritos…
Pensando voy por la calle
en tanta pobretería
En tanta gente sin suerte
y en tanta gente afligida.
Va por la calle también
la virgen recién parida,
llevando al niño en los brazos
y vendiendo loteria.
“La suerte” dice la virgen,
pero los pobres se alejan…
¿Cómo comprar lotería?
¡Para comer la quisieran!
Con los pobres está Dios,
con los nenes descalcitos,
con los que a falta de lumbre
se ponen al solecito.
Y en estos días tan malos
en que al probe se le niegan
trebajo, pa vivir, quien tié caudales,
y el cielo su calor y el pan la tierra…
en estos días malos, otras veces
no era cosa de temblar, como hoy se tiembla,
que, pa el hambre y el frío, les queäba a los probes
el consuelo de la sierra
(¡ya que no el de los hombres!)
el consuelo de la sierra
con sus manás de lobos,
con sus manos de nieve, con sus peñas…
VICENTE MEDINA
….. ARCHENA (MURCIA) 1866 - ROSARIO DE SANTA FE (ARGENTINA) 1937






















Durante varias semanas los niños de este colegio leyeron, recitaron y cantaron los versos de Antonio, jugaron con sus palabras, las olieron, las saborearon, algunas estaban un poco amargas al masticarlas, otras eran dulces y suaves, otras estallaban en mil nuevas palabras, palabras mágicas, verdes, azules, tristes, contentas…. palabras que despertaron otras palabras, dormidas en el corazón, o en la cabeza de los lectores, convirtiendoles así, en Jovenes poetas.